Estudiar en el extranjero: Por qué el ERASMUS es importante - Mi experiencia tras unos meses

¡Buenas a todos!

Llevo tiempo queriendo hacer un post en este foro y comentar sobretodo cómo está siendo mi experiencia ERASMUS, algo que he visto que mucha gente pregunta y que todo el mundo plasma de una manera idílica y perfecta. Pero, en mi caso, voy a explicar mi experiencia (llevo 2 meses), la cual no está siendo de lo más positiva, pero sí de lo más útil. Me explico.

Estoy estudiando en una ciudad holandesa (no voy a decir la ciudad por tema de confidencialidad por varios motivos) y estaré hasta febrero aquí (un semestre). Dos conocidos de España y yo conseguimos una casa en la ciudad meses antes de ir. Nada más llegar a finales de agosto (yo fui el primero en llegar a la casa), me encontré con una casa sin amueblar (cuando en teoría pagamos porque estuviese amueblada) y sin menaje para poder vivir, me vi obligado a hablar con la inmobiliaria (con el inglés que pude en aquél momento) para solucionar el problema, los cuales actuaron de inmediato. Tras un gran estrés, pensé que vendría la calma, pero justamente lo contrario. El propietario de la casa nos amenazó por teléfono a mi y a mis compañeros y, tras varios días de pelea, conseguí que todo se calmara (repito, yo sólo). Fueron días de no dormir, pero fueron días que agradecí eternamente que pasara rápido.

Pasadas unas semanas, estábamos todos ya en casa y todo parecía que iba bien; una vez más, la cosa se torcería un poco. En el centro artístico donde estudio se equivocaron con los créditos, los coordinadores de ERASMUS no me decían qué clases tenía hasta que, cuando por fin me lo decían, los mismos profesores me dijeron que tenía muchas faltas y que por lo tanto ya estaba suspendido. Todo un caos que se resumía continuamente en una sensación de ansiedad, en donde cada día era una ruleta y los alumnos de ERASMUS íbamos muy perdidos, sin que nadie del centro nos pudiera ayudar (después de dos meses, todavía hay profesores que no responden a mis e-mails). Por lo que el tema universidad está resultando un poco "caótico". También he de decir que hay asignaturas que estoy cursando sin problema alguno y muy contento, pero sí que es cierto que son otras muchas las que no dejan de dar problemas.

Por otro lado esta el factor social: la ciudad donde estoy no es precisamente una ciudad muy fiestera/universitaria. La fiesta que hay no es muy variada y todo es caro y carece de ambiente (y ahora cada vez menos por el frío). Los alumnos ERASMUS del centro están muy dispersos e incluso los españoles van un poco a la suya, pese a que intento hablar con ellos. Además en mi piso, los tres que somos, uno de ellos no me habla y es muy conflictivo, mientras que con el otro compañero no tiene ningún problema, es como que él sólo me ignora a mi sin ningún motivo. También es cierto que están todo el día fumando porros y más de una vez ya les he comentado que me molesta, pero ellos siguen a la suya sin importar mucho lo que digo.

Pese a todas estas MOVIDAS, que suenan catastróficas, sólo puedo decir una cosa: recomiendo esta experiencia. Suena irónico, ¿no? Pues sí, así es. El porqué es muy simple: está resultando una prueba, una prueba de madurez bestial en la que cada día estoy descubriendo cosas nuevas, sabiendo cosas de mí mismo que antes no tenía ni idea. Es la primera vez que vivo fuera de mi casa, sin el cobijo de papá y mamá, y la verdad que está siendo un verdadero reto satisfactorio el cocinar, limpiar... gestionarse la vida uno, lo cual es algo que considero indispensable para cualquier joven de nuestra edad (20 años). También aprendes nuevas ideas: descubres muchos tipos distintos de personas, las cuales habrán algunas que les caerás bien y otras que directamente no te hablen, sin ningún motivo aparente. Son circunstancias que hasta no estás fuera de tu zona de confort no sabes apreciar, y la verdad que uno va notando cada día cómo es más fuerte ante este tipo de situaciones.

Es por ello que, pese a que mi vida ERASMUS hasta el momento haya sido un poco "de película", no pierdo la fe en ningún momento: puede que esto no haya empezado de la mejor manera posible (por no decir mal), pero seguro que esto mejora. Digo todo esto porque, ya lo hablé con compañeros míos que estuvieron de ERASMUS años anteriores, en los primeros compases suelen ocurrir "contratiempos" de menor o mayor escala, pero que al fin y al cabo son obstáculos que nos ayudan a seguir creciendo como personas y en aquello que estamos estudiando y dedicando tiempo de nuestras vidas. Vuelve entonces la famosa frase "para presumir hay que sufrir", ¿no? Obviamente que han habido buenos momentos, por supuesto, pero lo que sí que recomiendo es mentalizarse en que no todo va a salir de rosas en una experiencia así y que puede que hayan momentos en los que lo único en lo que piense uno es en coger el primer vuelo con destino "España". Pero para esto se plantean estos retos, si en su momento quise aceptar este desafío con mucha ilusión, sería por algo. Es por eso que, tanto para los que quieren salir de ERASMUS como aquellos que ya lo están y se encuentran en una situación parecida, que no pierdan la fe y expriman cada momento de esta experiencia porque, en esta vida, de todo se aprende. Y puedo decir bien orgulloso que hoy, 18 de octubre, no soy el mismo chico que llegó a Holanda hace 2 meses.

Esta es mi experiencia.

¡Un saludo a todos!