De isla en isla y tiro porque me toca

Por: Reena

Muchos han seguido mis pasos a través del foro o mi blog pero como todo el mundo está contando sus historias yo no voy a ser menos! no es la mejor historia del mundo ni la más interesante, pero es la mía.

Todo comenzó en el año 2005, en el que el maravilloso Ministerio de Educación decidió darme una beca para estudiar Inglés en verano, de esas que tanto critica la gente. El destino elegido fue Limerick, en Irlanda, simplemente porque era el más barato, y las 3 semanas que pasé ahí fueron en realidad meses. Me encantó la amabilidad de los irlandeses, lo verde que era todo, las vacas, las ovejas, Dublín...y me costó tanto re adaptarme a la vuelta a casa que decidí que quería irme a vivir ahí.

Dos años más tarde, 2007, con la carrera ya terminada y no muchos ahorros en el banco (pero sí otra beca para estudiar Inglés) me volví a plantar en la misma ciudad, cuando mi destino original era Dublín. El porqué de este cambio de destino se lo pueden imaginar, el amor, pero las cosas no salieron tan bien como nos las habíamos imaginado, así que me vi en la tercera ciudad de la República buscando trabajo y piso yo solita.

Las cosas no fueron tan fáciles. Mi curso de inglés terminaba en Septiembre y los estudiantes de la Universidad de Limerick llegaban. Conseguí piso casi de milagro y gracias a la ayuda de una personita que se convirtió en mi apoyo durante esos primeros meses en la isla. Tuve mucha suerte de conocerle y él sabe que siempre le estaré agradecida por todo lo que hizo por mí sin ser consciente de ello :)

2 meses después de aterrizar en la isla empecé a trabajar en un McDonalds a media hora de mi casa. El trabajo era horrible pero era algo y estaba medianamente bien pagado. Los ahorros se me habían acabado ya y le estaba empezando a deber dinero a mi madre, así que tampoco podía decir que no.

Lo dejé a las tres semanas para empezar a trabajar a una hora de mi casa, en un sitio donde podía ver aviones aterrizar y despegar todas las mañanas a cambio de aguantar clientes pesados con problemas con sus discos duros y sus conexiones a internet. Aquí estuve 10 meses de los que guardo muy buenos recuerdos, conocí a gente peculiar que también decidió seguir su rumbo y con los que sigo en contacto. Pude devolverle a mi madre lo que le cogí prestado y ahorrar para la siguiente etapa. Quería mudarme a Dublín pero no veía el momento y el panorama laboral estaba empezando a ponerse negro, así que decidí aguantar en Limerick.

Me gustaba mi trabajo pero era consciente de que no quería trabajar en soporte técnico toda mi vida, sino en Acústica. Pedí plaza en dos universidades inglesas para el Diploma en Acústica y Ruido del Instituto de Acústica inglés: Salford y Derby. Las dos me admitieron pero para cuando me llegó la admisión en Derby yo ya había aceptado una oferta para estudiar el Master de Acústica Medioambiental de Salford. Reservé mi alojamiento, dejé el trabajo, me fui de vacaciones a casa, volví a Irlanda a arreglar papeles, mandé mis cajas y me vine en un avión de Ryanair, sabiendo que no me venía al paraíso, sino a algo más bien parecido al Bronx. La primera noche en Salford me la pasé llorando, sola en un apartamento de 6 dormitorios y sin conexión a internet. No guardo muy buenos recuerdos de esa bienvenida...

Lo que sigue se lo pueden imaginar también. Llegué a UK con unos ahorros irlandeses (no muchos) que enseguida volaron entre primeras compras, fees y alojamiento. Tuve suerte de nuevo y una empresa inglesa decidió pagarme el máster y dos meses más tarde el Gobierno español aceptó mi solicitud del Préstamo Renta y me empezaron a hacer los pagos.

En verano, antes de entregar la dissertation, empecé a buscar trabajo y no han parado de lloverme negativas en todo este tiempo. Se ve que la situación económica está bastante mal y el mundo de la Acústica es pequeño. Sólo he hecho dos entrevistas, una en Londres y otra en EEUU, y ya el mes que viene se me acaba el contrato de la resi...y me mudo a otra isla, a mí isla, a Gran Canaria.

Muchas noches sin dormir he pasado y estoy pasando. No sólo estudiando para terminar los trabajos del máster, sino por no saber qué va a ser de mí o de donde voy a sacar el dinero para seguir adelante con la aventura. Lo de EEUU aún no es seguro aunque confío en que lo sea, la verdad!

Todo esto me ha servido para pasar de ser una persona que necesitaba tener todo planeado al 100% a simplemente dejar las cosas planeadas a medias, porque las cosas se acaban solucionando solas mientras trabajes duro. Sé que en todo este tiempo he tenido suerte y doy gracias cada día por tener las oportunidades que tengo de ver mundo y conocer gente tan distinta, sobre todo cuando hablo con mi madre y veo que ella no pudo hacer lo que yo porque ni siquiera le dieron la opción, pero también soy consciente de que dejar todo atrás e intentar hacerte un hueco en un país que no es el tuyo no es fácil y duele mucho en ciertas ocasiones.

No es fácil, pero definitivamente vale la pena intentarlo.