Trabajadores humanitarios, residentes y personal médico dibujan un panorama sombrío de la supervivencia en la franja de Gaza, con los aviones de combate israelíes bombardeando a diario y una población que teme ser invadida en cualquier momento.
Las aguas residuales se estancan en las calles de Gaza, el precio del pan se ha triplicado en la última semana y los médicos temen operar por si hay cor








