Es difícil describir el retorno a una ciudad donde uno realizó su ERASMUS.
Hay gente que vuelve porque le gustó la ciudad, le trae recuerdos por diversos motivos (fiestas, amores, tu bar preferido) lo que siente una cierta nostalgia.
En mi caso, fue un viaje que realicé por nostalgia, porque me apetecía volver a caminar la ciudad y otro de mis motivos fue el de volver a ver ciertas amistades.
Así pues, con apenas 1 mes de antelación, volé en compañía Low-Cost, me alojé en el albergue de la cadena HiHostels y decidí volver por aquellas calles.
Cuando uno vuelve, esta claro que las cosas no son lo mismo: ya no eres estudiante ERASMUS y aquellos que conociste están dispersos por el mundo. No obstante siempre queda alguien con quien tomar un café, una birra o disfrutar de un almuerzo en un día soleado.




