Para esos días que queréis algo caliente pero no tenéis mucho en la nevera, o simplemente un sabor diferente...
Para unas cuatro personas.
Trocear una cebolla blanca y echarla a una olla con una cuchara de aceite de oliva. Saltear hasta que empiece a dorarse. Añadir cuatro manzanas verdes (las de piel roja o amarilla no quedan tan bien) troceadas, una cucharada de curry en polvo (más si te gusta picante) y una pizca de sal. Rehogar ligeramente y añadir agua. Dejar que se cueza a fuego medio hasta que las manzanas estén cocidas. Retirar del fuego y triturar con la batidora. Servir caliente.
Si queréis un toque diferente, echad un poquito de zumo de limón una vez la hayáis servido.
Buen provecho!




