La historia de un 'trader' de l'Eixample que probó fortuna en Wall Street en pleno auge bursátil y "por un despiste" terminó adeudando una cifra astronómica.
En una primera etapa (2006-2007), Esparza trabaja contratado por la mencionada empresa estadounidense. Acude cada día a las dependencias de la compañía en Manhattan y allí realiza sus operaciones bursátiles. Más tarde pasa a ser empleado por cuenta propia. Es entonces cuando invierte su propio capital. "Puedes trabajar con 20.000 euros y entonces ellos (la compañía) te deja apalancarte y te permite comprar por más de lo que realmente tienes", explica. "La cosa durante un tiempo fue bien y luego, en el periodo 2007-2008, no fue tan bien y simplemente decidí volverme a Barcelona porque tenía otras ofertas de trabajo", señala.






