Colonia de alcatraces en el Cabo de los Secuestradores
Como había comentado en mi anterior post acerca del Cabo de los Secuestradores, la mayoría de la gente visita este cabo para poder ver una de las tres enormes colonias de alcatraces que anidan por estos lares.
A medida que uno se aproxima por la costa, ya se pueden observar numerosos alcatraces anidando en la superficie de las rocas. Pero, una vez llegados a la zona más alta del cabo, las tres colonias allí situadas son todo un espectáculo de la naturaleza: miles y miles de alcatraces construyen sus nidos tan próximos unos a otros, y espaciados tan perfectamente, que se diría que han sido diseñados con ayuda de escuadra y cartabón. Los alcatraces regurgitan el material de construcción de sus nidos mezclado con su saliva, formando una estructura vagamente cónica y de color claro, ahuecada, sobre la que ponen e incuban sus huevos. Si al olor, penetrante y sumamente desagradable, le sumamos el continuo griterío de los pájaros - algunos cortejando, otros construyendo su nido, otros cuidando de los polluelos, y otros sencillamente avisando al de al lado de que está demasiado cerca -, los alrededores de cada colonia provocan una auténtica sobrecarga para los sentidos.



Impresionante!
Linda foto!
Ostras, y no se iban volando cuando te acercabas a echar la foto?