Y yo añadiría por lo menos, otras ocho. Pero bueno, tampoco es cosa de re-escribir la Biblia, para algo tan sencillo.
Todos los años por estas fechas, incluso antes, empiezan a surgir por todos lados artículos y opiniones en el mismo sentido.
A mí personalmente, me parece una forma subliminal de llamar gordas a las mujeres. O en el peor de los casos, sebosas blanquecinas, ávidas de radiaciones ultravioleta y bañadores hawaianos. Algunos de ellos, incluso con bisutería, que las potenciales clientas-consumidoras, no se pueden enfundar después de re-descubrir su anatomía post-invernal.
Y si no fuera esa la intención - que los pensadores de Marketing tienen muy mala leche - por lo menos intentan que las mujeres lo piensen. Como pregonan los muy malvados, hay que crear la necesidad en el cliente. Pero claro, les pagan por ello !.
El objetivo de tal maniobra, sea seguramente, que el espejo del baño, del armario o del vestidor, sean los artículos de la casa, que de repente adquieren un valor X. Cuando X, tiende a cero.
O sea, no importaría comprar otro espejo nuevo, aunque sea de IKEA ... Pero en Octubre !.
En resumen, que por admitir las ocho mentiras que figuran en este Link-artículo, más las ocho que yo añadiría, amén de ochocientas mentiras sobre dietas milagrosas, 'no pasa ná de ná.'.
Hala !!. Con no ir a la playa, arreglado !.
http://www.elcorreo.com/vizcaya/20120514/mas-actualidad/sociedad/ochomit...



También puedes ir a la playa de noche.
Jajaja. No sería la primera vez, ni la última.
A mí el 'pareo' también me gusta. Pero sin bikini debajo.