Yo lo celebré en casa de unos amigos que prepararon una fabada que no se la saltaba ni un galgo. Picoteo variado, cerveza que no faltó y una pantalla de cuarenta y tantas pulgadas que no perdía detalle.
Mucha publicidad y los Who, que actuaron penosamente en el intermedio recordándome mantener vivo el 401k.
Yo lo celebré en casa de unos amigos que prepararon una fabada que no se la saltaba ni un galgo. Picoteo variado, cerveza que no faltó y una pantalla de cuarenta y tantas pulgadas que no perdía detalle.
Mucha publicidad y los Who, que actuaron penosamente en el intermedio recordándome mantener vivo el 401k.