Creo que ambas partes tienen su razón: por un lado está el derecho del individuo a elegir y por otro lado la obligación del Estado y/o Autoridades a la protección de la salud pública.
Uno de los puntos oscuros que observo cuando se habla de la política holandesa respecto a las drogas blandas es que es usada como estandarte de partidarios y prohibicionistas. En Holanda las drogas (blandas y duras) NO son legales. En concreto, el cannabis y el hachís están en una situación semi-ilegal, es decir, no es un producto que se pueda vender en cualquier sitio, del que se pueda hacer publicidad ni se pueda comerciar al por mayor. El Ministerio de Asuntos Exteriores lo explica en este pdf:
La venta de cannabis en los coffeeshops (máximo 5 gramos por persona y día) _constituye legalmente una falta_, pero no se persigue si se cumplen condiciones muy estrictas. El objetivo de esta política es evitar que los consumidores de cannabis queden marginados o que entren en contacto con otras drogas más peligrosas. Al separar el comercio de drogas duras y de cannabis, puede protegerse a los consumidores de cannabis de
otras formas de consumo de drogas mucho más dañinas desde el punto de vista
sanitario.
En segundo lugar, las leyes holandesas se inclinan por pensar que los ciudadanos son responsables de sus actos y tienen la suficiente capacidad de elección e información para saber lo que es pernicioso y lo que no. Esto viene dado por la, si queréis llamarla así, psique nacional: vive y deja vivir. Así que un experimento como la legalización sí es posible en una sociedad que está preparada para ello, y de ahí las leyes flexibles en cuanto a eutanasia, prostitución, aborto, etc.
Lo que está bien en Holanda podría ser un desastre en Estados Unidos (donde, parece ser se consumen millones de drogas legales como Prozac sin miramientos) o podría funcionar en España donde se lleva consumiendo hachís desde hace décadas y donde, seamos realistas, el porro no está muy perseguido. En mi opinión, una legalización global de las drogas podría ser un desastre. Una legalización país por país quizá sería más razonable.
Creo que ambas partes tienen su razón: por un lado está el derecho del individuo a elegir y por otro lado la obligación del Estado y/o Autoridades a la protección de la salud pública.
Uno de los puntos oscuros que observo cuando se habla de la política holandesa respecto a las drogas blandas es que es usada como estandarte de partidarios y prohibicionistas. En Holanda las drogas (blandas y duras) NO son legales. En concreto, el cannabis y el hachís están en una situación semi-ilegal, es decir, no es un producto que se pueda vender en cualquier sitio, del que se pueda hacer publicidad ni se pueda comerciar al por mayor. El Ministerio de Asuntos Exteriores lo explica en este pdf:
http://www.minbuza.nl/binaries/en-pdf/pdf/qxadrugs2003_es.pdf
En segundo lugar, las leyes holandesas se inclinan por pensar que los ciudadanos son responsables de sus actos y tienen la suficiente capacidad de elección e información para saber lo que es pernicioso y lo que no. Esto viene dado por la, si queréis llamarla así, psique nacional: vive y deja vivir. Así que un experimento como la legalización sí es posible en una sociedad que está preparada para ello, y de ahí las leyes flexibles en cuanto a eutanasia, prostitución, aborto, etc.
Lo que está bien en Holanda podría ser un desastre en Estados Unidos (donde, parece ser se consumen millones de drogas legales como Prozac sin miramientos) o podría funcionar en España donde se lleva consumiendo hachís desde hace décadas y donde, seamos realistas, el porro no está muy perseguido. En mi opinión, una legalización global de las drogas podría ser un desastre. Una legalización país por país quizá sería más razonable.
http://ripred.org/adobe/politicas%20contra%20las%20drogas%20en%20Holanda...